
Hoy en día es una de las rutas más solitarias dentro de todos los Caminos de Santiago, y no se sabe a ciencia cierta cual es el motivo de esta soledad, ya que el trayecto contiene una historia medieval exquisita y unos paisajes maravillosos dignos de visitar, donde se combinan praderas y bosques con espacios abiertos y con menor vegetación. Además, hay que tener en cuenta que el trazado empieza por los Pirineos y posteriormente recorre bosques y pequeños pueblos con un gran encanto. Es probable que una de las causas de ser una ruta solitaria puede que se deba a que, al ser una ruta cercana a lugares de gran altitud, se producen grandes nevadas desde mitad del otoño hasta casi finales de la primavera, es decir el mes de noviembre hasta prácticamente mayo; lo que en ciertos casos, puede llegar a ser peligroso realizar el peregrinaje por este camino. Si a esto se le suma el que en ciertos puntos del trazado no dispone de alojamientos y servicios suficientes durante su recorrido, que esto no quiere decir que no los haya y muy buenos por cierto, es lo que se supone que se deba la poca afluencia de peregrinos por esta ruta.
Esta ruta es también llamada, Camino Francés por Aragón, ya que es un trazado dentro del Camino Francés, como lo es también el procedente de Roncesvalles, también llamado Camino Navarro. Este trayecto del Camino de Santiago enlaza Somport, en la frontera de España con Francia, y Puente la Reina, en Navarra, aunque verdaderamente se une al eje principal del camino francés que viene de Roncesvalles en la población de Obanos.
Hablemos ahora un poco sobre la historia de este camino de Santiago por Aragón (el mal llamado camino aragonés). La aparición de reliquias famosas de la época fue lo que provocó el aumento de grandes monasterios y santuarios, por tal motivo se crearon nuevas rutas y caminos para que los peregrinos pudiesen acceder a las iglesias y venerar los milagros que acontecían alrededor del Camino de Santiago. Este camino francés por Aragón data del siglo XI, de cuando los primeros reyes de Aragón decidieron mejorar la red de comunicaciones de sus territorios, reconstruyendo las vías que todavía se usaban desde la época romana y construyendo otras nuevas, así como la renovación de puentes y alojamientos destinados a las rutas más relevantes del territorio hispano. Este cambio vino impulsado por la creciente llegada de peregrinos y viajeros que llegaban al puerto del Somport, un lugar a caballo entre el departamento francés de Pirineos Atlánticos y la provincia de Huesca en España, a través de la ruta internacional más importante de por aquel entonces. Esta ruta era una densa red de carreteras y caminos que incluía grandes tramos y ramificaciones provenientes de zonas de Francia, Inglaterra, Italia, etc. La vía Tolosana es el nombre latino que se le dio a las más meridional de las cuatro rutas del camino de Santiago en Francia, éste sale de Arles pasando por Toulouse y Oloron antes de superar los Pirineos por el Puerto de Somport. Se sabe que el Camino de Santiago fue la puerta de entrada al influjo de las tendencias europeas y en este caso la cuna del antiguo reino de Aragón. Esta vieja ruta es una opción diferente de descubrir estas tierras aragonesas paso a paso de una forma más auténtica y directa.
Nosotros que siempre andamos buscando naturaleza, historia, tranquilidad y algo de soledad, en fin experiencias nuevas, creo que esta vez éste será nuestro sitio.